CURIOSIDADES BÉLICAS #12: Seelow. La última gran batalla del frente ruso.

Seelow.
Mediados de Abril de 1945. Frontera germano-polaca. Nos encontramos en los alrededores esta pequeña población fronteriza arrasada por los bombardeos.
..
Allí donde se mire, el paisaje resulta propio de la superficie lunar. Durante semanas, el Ejército Rojo se ha empleado a fondo a la hora de batir todo el sector con su devastadora artillería. Cráteres inmensos salpican todo el terreno que separa Seelow del río Óder, la frontera natural que separa Alemania de Polonia.
..
Al sur, Frankfurt del Óder, al norte, Stettin, en frente, junto al río, Küstrin, ya en manos soviéticas, configuran el escenario donde está a punto de tener lugar el último gran combate del frente ruso. La batalla por los altos de Seelow.

Seelow y la carretera que lo atraviesa camino de Polonia.

¿Por qué Seelow?
..
La modesta ciudad, ubicada sobre un promontorio de unos 50 metros, domina la carretera que discurre desde Berlín hacia la frontera polaca, dibujada por el río Óder, que discurre a unos 18 km. de Seelow.
..
Sin duda, una arteria vital por la que aproximarse hasta la capital del Tercer Reich, donde civiles y militares buscan refugio dada la inminente acometida de la apisonadora rusa.
..
Berlín, humeante, se sitúa a unos 80 km. al este de Seelow. El Estado Mayor de Ejército Rojo es consciente de la importancia de este enclave situado en lo alto de un singular paisaje presidido por varias colinas boscosas que dibujan una forma de ele recostada.
..
Si el lector consulta un mapa en estos instantes, podrá comprobar la disposición de Seelow en la geografía Alemana. La citada carretera que conduce de Berlín a Polonia serpentea a través de sus calles y se eleva con delicadeza por las elevaciones que configura el sistema de colinas.

Progreso del avance del Ejército Rojo hacia Berlín.
No muy lejos, un poco más allá del río Óder, el Ejército Rojo ha dispuesto un total de 2,5 millones de hombres a lo largo de varios kilómetros en paralelo a la frontera germano-polaca durante las semanas previas.
..
Imagínese semejante masa humana a punto de ser lanzada al ataque en compañía de más de 6.000 tanques, más de 7.000 aviones, unas 42.000 piezas de artillería y morteros y la nada desdeñable cifra de 3.000 lanzacohetes Katyusha, los “Órganos de Stalin”.
..
Justo delante del inmenso despliegue ruso, nada más y nada menos que en medio de aquel sector del frente, se encuentra Seelow. Encargado de la defensa alemana en aquel punto tan importante en los mapas de germanos y soviéticos se encuentra el general Heinrici, buen estratega y al que millares de alemanes le debieron la vida.
..
Heinrici, conocedor de las tácticas y estrategias rusas, planteó un sistema defensivo muy hábil. Su oponente, Zhúkov, el comandante en jefe de las tropas rusas desplegadas en los alrededores de Seelow, tampoco era manco. Los alemanes habían dispuesto una defensa en profundidad para tratar de desgastar al máximo a su oponente así como para retardar todo lo posible el progreso del Ejército Rojo hacia Berlín, cada vez más poblado por tropas en repliegue y civiles evacuados en busca del milagro de la salvación, a todas luces poco probable debido a la cercanía de los ejércitos soviéticos.

Heinrici.
Heinrici, poco después de sustituir a Himmler como jefe del Grupo de Ejército del Vístula, se anticipó a las intenciones de Zhúkov, famoso por lanzar ataques a gran escala después de haber hecho acopio de inmensas cantidades de recursos humanos y materiales. Ya ocurrió en Stalingrado. Seelow no iba a ser diferente.
..
Para detener al Ejército Rojo, los alemanes dispusieron tres líneas defensivas en paralelo al curso del río Óder. Una primera línea, que nacía desde la ciudad de Kietz, pegada al curso fluvial, se adentraba unos 9 kilómetros, en dirección Seelow, hasta Alt Tucheband.
..
Desde allí, hasta la propia localidad de Seelow, se tendía la segunda línea defensiva, también de 9 kilómetros de extensión “tierra adentro” desde el Óder.
..
Y por último, la tercera línea, que partía desde Seelow y se tendía durante 15 kilómetros hasta la cercana ciudad de Müncheberg, próxima a Berlín. En total, casi 40 kilómetros sembrada de ingenios defensivos de todo tipo.
..
La defensa alemana.
..
Dados los escasos recursos germanos, la línea en profundidad que pudo plantear Heinrici para contener el ataque soviético fue más que digna. Incontables campos de minas y fosos antitanques de varios metros de profundidad discurrían a lo largo de cada línea. Diversas zonas empantanadas salpicaban el terreno embarrado, apenas practicable para los blindados rusos, especialmente en aquellas zonas donde las pendientes de las colinas eran más pronunciada.
..
Enclaves autónomos intercomunicados mediante trincheras y pequeñas poblaciones fortificadas también sumaban su grano de arena al dispositivo de contención, que también contaba con el apoyo de piezas de artillería y los últimos blindados que, hábilmente camuflados, aún permanecían disponibles en el sector. Una suerte de puntos de apoyo dotados de ametralladoras, cañones antiaéreos y piezas de artillería se habían dispuesto con gran atino para cubrir los distintos sectores con tiro cruzado. Al Ejército Rojo le aguardaba un auténtico campo de muerte en su camino hacia Berlín.

Los restos de la batalla.
La antesala de la batalla.
..
Pese a existir una calma tensa desde que los ingenieros rusos tendieron puentes a lo largo del Óder y tomaron una cabeza de puente en la orilla occidental, las escaramuzas entre alemanes y soviéticos fueron moneda de cambio durante las semanas previas al ataque final lanzado por Zhúkov. Incluso los alemanes enviaron hombres rana, además de los últimos aviones disponibles, para volar las pasarelas enemigas. Los resultados fueron infructuosos, ya que fracasaron en alcanzar sus objetivos en la gran mayoría de las ocasiones.
..
Zhúkov, durante las horas previas al ataque, trató de embaucar a los alemanes a la hora de mostrar sus cartas: el punto de ruptura del frente. Durante el 14 de Abril envió diversas unidades en labores de reconocimiento a lo largo del sector de Seelow, además de aquellos otros sectores que flanqueaban el vital enclave.

Zhukov en su puesto de mando en las colinas de Seelow.
Numerosos blindados y nutridos grupos de infantería soviética se adentraron en terreno enemigo con la intención de tantear las defensas alemanas. El terreno embarrado y la inesperada defensa por parte de las unidades germanas allí desplegadas consiguieron infligir severas pérdidas en aquella primera incursión rusa.
..
Pese a que los soviéticos lograron despejar algún campo minado y afianzar algo de terreno, el progreso les costó caro. Allí dejaron la piel cientos de soldados y decenas de blindados rusos, que comenzaron a tintar de negro el cielo con las columnas de humo que emergían de sus entrañas metálicas.
Segundo intento. Zhúkov, al día siguiente, aún no muy convencido de qué le aguardaba en aquel sector del frente, resolvió lanzar un nuevo ataque de sondeo, esta vez más reducido, pero con pretensiones similares a las del día anterior.

Museo ubicado en el lugar de la batalla. Visita recomendada. 
Madrugada del 15 al 16 de Abril de 1945.
..
Justo antes de comenzar la batalla, Heinrici ordena evacuar la primera línea de defensa, la más próxima a las orillas del Óder. Es consciente de que el tercer intento será el definitivo. Decenas de soldados se repliegan hacia la segunda línea al amparo de la noche.
..
Detrás de ellos quedan pequeños grupos que presentarán resistencia al inminente ataque ruso. Grupos de soldados alemanes dispuestos a cumplir sus órdenes recibidas hasta las últimas consecuencias. Despedidas amargas, silenciosas, se cruzaron los hombres que dejaron atrás aquellas posiciones de vanguardia con los que iban a permanecer en su puesto para hacer creer a los rusos que las tropas germanas, aquella noche, aún seguían en sus puestos.
..
Heinrici tuvo que proceder de ese modo para plantear un sacrificio necesario que, en pocas horas, conseguiría salvaguardar la integridad del grueso de sus tropas.

Posición artillera en lo alto de una colina, cerca de Seelow.
El propio Heinrici hubo de obrar milagros para distribuir a sus poco más de 100.000 hombres, además de la artillería (unas 2.500 piezas) y los blindados (sobre 500), en el sector de Seelow.
..
Para que se haga una idea el lector, la propia ciudad de Seelow estaba defendida por la 9ª División Paracaidista alemana, integrada por completos novatos que no llegaban al mes de entrenamiento militar y personal de la Luftwaffe transferido a labores de combate terrestre.
..
Muchas de las tropas allí desplegadas no contaban con experiencia de combate o el adiestramiento apropiado para enfrentarse a los aguerridos soldados del Ejército Rojo. Apenas algunas formaciones, como la potente División Panzer Kurmark, se podían salvar de esta “quema” de bisoños en el arte de la guerra. Pese a ello, cabe citar que la moral era elevada en cierta medida, pues todos los allí atrincherados sabían que solamente la lucha y la resistencia en las colinas de Seelow podría salvarles de perecer ante la marea rusa.
..
Primeras horas de la madrugada del 16 de Abril.
..
El rugido de 22.000 cañones atronó en todo el frente. Incluso el rugido de la artillería soviética se podía escuchar en Berlín. El horizonte, allí donde se fijase la vista, resplandecía como si fuese el mediodía. Salvajes andanadas de los cañones rusos se sucedían unas detrás de otras impregnando el aire con el áspero olor a explosivos.
..
Zhúkov, convencido de que la potente preparación artillería ocasionaría la rendición de los soldados alemanes, se equivocó por completo. La gran mayoría de los obuses fue a estallar en la primera línea defensiva, donde apenas existían germanos parapetados.
..
A pesar de ello, la tormenta de fuego resultó devastadora. Incontables soldados salieron despedidos por los aires, destrozados, transformados en guiñapos sanguinolentos. Trincheras completas fueron barridas de lado a lado al amparo de los escalofriantes chillidos de los cohetes Katyusha. Restos humanos salpicaron el terreno a lo largo del frente. La sangre, vívida, reclamó su protagonismo al entremezclarse con el barro, omnipresente en toda la línea del frente.

Andanada de cohetes Katyusha rusos.
Contra todo pronóstico, los rusos hicieron algo inimaginable. Decenas de reflectores dispararon sus haces de luz por toda la línea del frente que rodeaba las colinas de Seelow. Grave error.
..
Debido a las nubes que a baja altura surcaban el cielo, la luz rebotaba contra ellas en vez de iluminar el campo de batalla.
..
Zhúkov no pudo tener peor suerte a la hora de lanzar su ataque. Los blindados y la infantería soviética comenzaron a progresar por la tierra de nadie envueltos por las potentes luces. Sus siluetas se recortaban a la perfección en el horizonte. Cientos de soldados del Ejército Rojo dieron sus primeros pasos completamente a ciegas a través de un terreno impracticable. Los blindados corrieron igual suerte, cuyas orugas patinaba sobre el barro al tiempo que los proyectores dibujaban con claridad sus monstruosas figuras ante los ojos de los defensores alemanes.
..
Los primeros compases del avance ruso se convirtieron en una competición de tiro al blanco para los germanos. Aquellos que habían sobrevivido a la furiosa descarga artillera, comenzaron a disparar todas las armas puestas a su disposición para contener la acometida soviética. Los cañones de 8,8 cm. vomitaron obuses contra todo blindado que se ponía en su línea de tiro; contaban con poca munición, así que hubo que afinar la puntería para así obtener óptimos resultados. No tardaron en iluminar el campo de batalla los restos flamígeros de incontables T-34 e IS-2, que estallaban uno detrás de otro a una velocidad pasmosa. Los infantes alemanes, con fusiles de asalto StG-44, viejas MP-40, fusiles Kar-98 y un buen número de MG-42 segaron de parte a parte sus correspondientes sectores.

Un soldado alemán aguarda el ataque devastador.
Nadie a día de hoy sabría contabilizar a ciencia cierta las bajas rusas de aquella madrugada, pues los soldados del Ejército Rojo, envueltos por haces de luz delatores, caían como muñecos por docenas, horadados por el plomo teutón, cuya trayectoria siniestra se dibujaba en el aire por largas hileras de balas trazadoras.
..
Otros, entre tanto, salían despedidos por los aires tras pisar las minas dispuestas en el suelo, invisibles dadas las circunstancias. Gritos desgarradores de dolor se entremezclaban con el de las explosiones de las granadas de mano y la artillería de ambos bandos. Desangrándose sobre el terreno, los sanitarios germanos y soviéticos apenas podían acometer sus funciones, desbordados de trabajo y expuestos a la fiereza de la lucha.

Blindados alemanes destruidos junto a una de las numerosas zanjas que rodean Seelow.
Durante la jornada, los rusos casi lograron rebasar la primera línea de defensa dispuesta por los alemanes (penetraron unos 8 kilómetros), pero la resistencia ofrecida por estos últimos fue encarnizada. Se lanzaron contraataques por parte germana para taponar las brechas que tan caras les estaban resultando a los soviéticos. Incluso la aviación rusa tuvo que emplearse a fondo para apoyar a sus camaradas que se desangraban a ras de suelo. Las últimas reservas alemanas se tuvieron que reunir a toda prisa pues el sector amenazaba colapso, pero, por suerte para los alemanes, la línea resistió aquel primer día de lucha en el Seelow.
..
A lo largo de la jornada, cabe reseñar el papel que jugaron los blindados alemanes en la defensa, que pese a verse en clara superioridad numérica, causaron auténticos estragos entre las filas soviéticas. Todos ellos lucharon con valentía hasta el final, hasta que sus municiones se agotaron y se dio la orden de repliegue para proceder al reabastecimiento. Algunos de ellos quedaron atrás, humeantes, como simbolizando el último sacrificio realizado para garantizar el repliegue de sus camaradas de primera línea. Pero, frente a sus ya inertes cañones, decenas de tanques soviéticos resplandecían envueltos en llamas. Cifras espantosas las que arrojan las bajas rusas que aún hoy en día despiertan admiración entre historiadores dada la desigualdad entre ambos bandos.
..
Stalin, lejos del frente, no daba crédito a los infructuosos resultados de la primera jornada de combates en los alrededores de Seelow. Nadie en su sano juicio hubiese apostado por la enconada resistencia que allí ofrecieron los alemanes. Es más, la opinión rusa se decantaba por una leve confrontación inicial y un colapso absoluto tras unas cuantas horas de combate en aquel 16 de Abril de 1945. Pero Stalin, enfurecido, jugó la baza de la presión. Dado el desenlace de aquella jornada, dio rienda suelta al mariscal Kónev para que éste progresase hacia Berlín, en detrimento de Zhúkov, quien había contado desde el principio con el “privilegio” de ser el primero en encabezar la marcha hacia Berlín.
..
La rivalidad abierta entre ambos mariscales (Kónev y Zhúkov) sentenció la vida de cientos de soldados soviéticos, quienes pagaron con su sangre la competencia alentada por Stalin desde Moscú. Tal es así que Zhúkov tuvo que lanzar al ataque sus reservas el frío amanecer del 17 de Abril para conseguir aplastar el primer cinturón defensivo planteado por los alemanes, cuyos supervivientes corrieron a las restantes líneas para sumarse a las tareas defensivas.

La infantería rusa trata de poner en pie un cañón sobre el terreno enfangado.
Durante la mañana, Kónev lanzó un potente ataque que obtuvo como consecuencia el repliegue de las fuerzas alemanas. Una retirada, cabe decir, que bien planteada y organizada pese al caos que reinaba en el campo de batalla, donde los tanques rusos trataban de trepar por las colinas a toda costa.
..
Muchos de ellos, pese a haber superado los fosos antitanques y las trincheras enemigas, terminaron por reventar en mil pedazos tras recibir los certeros cañonazos de los 8,8 cm. alemanes, dispuestos estratégicamente en las elevaciones y con su munición a punto de agotarse.
..
Al día siguiente, el 18 de Abril, la actuación de dos Divisiones Waffen SS (Nordland y Nederland) consiguió frenar relativamente el ataque ruso, que pagaba con decenas de bajas cada metro progresado. Durante el día, los hombres de las Waffen SS se emplearon a fondo para contener el avance del Ejército Rojo.
..
Aquel sector del frente situado en los alrededores de Seelow fue testigo de un combate encarnizado, que incluso llegó al cuerpo a cuerpo en más de una ocasión. Las armas de fuego fueron reemplazadas por las bayonetas y las palas una vez los soldados se encontraron frente a frente en el interior de las trincheras y casamatas. Incluso el interior de algunos edificios se convirtieron en mataderos improvisados cuando rusos y alemanes se enzarzaron en combates primitivos a la hora de mantener el control de las ruinosas edificaciones; antes viviendas o factorías, ahora montones de escombros bañados en sangre y despojos humanos.
..
A lo largo de la jornada, y con el Ejército Rojo efectuando una presión considerable a lo largo de todo el frente en Seelow y sus alrededores, el Alto Mando alemán ordena el repliegue generalizado para evitar que ninguna unidad quede cercada y, posteriormente, aniquilada, como fue el caso de alguna División germana que llegó a desaparecer literalmente del terreno dada la brutalidad de los combates.

La artillería soviética se pierde en el horizonte.
Camino de Berlín.
..
Como un reguero de hombres con rostros grisáceos, los supervivientes de la batalla del Seelow, la mañana del 19 de Abril emprendieron el camino hacia la capital del Tercer Reich. Les separaba un largo camino a pie, en la mayoría de los casos, hasta poder poner un pie en Berlín.
..
80 largos kilómetros donde, aquí y allá, permanecieron a su suerte grupos de soldados alemanes que ofrecieron una resistencia épica para lograr que otros camaradas llegasen a una ciudad que, seguramente, les otorgaría mayor protección que el campo abierto por el que se retiraban. Esa ciudad era Berlín, y pronto se convertiría en el frente.
..
Gruesas columnas de soldados y civiles progresaron durante varios días para conseguir alcanzar Berlín. También lo hicieron los carros de combate alemanes que habían sobrevivido a la carnicería de Seelow. Muchos hombres caminaban sintiendo el peso de sus botas, con un horizonte humeante a sus espaldas, pero con un amago de sonrisa dibujado en los labios. La Wehrmacht había conseguido un relativo éxito, tal vez el último, a la hora de resistir de forma desesperada durante tres largos días en un lugar que apenas tiene su protagonismo en los libros de Historia.
..
Seelow, una modesta población de apenas 3.000 habitantes en aquel año de 1945, hoy se muestra ante los ojos de quienes la hemos visitado como un lugar impregnado por una quietud incómoda. Sabedores de lo que en aquel campo de batalla ocurrió, uno no puede mostrarse indiferente ya que, en función de diversas fuentes consultadas, allí perecieron, en 72 horas de fieros combates, entre 20.000 y 55.000 soldados.
..
Cabe citar también que más de 700 blindados soviéticos quedaron convertidos en chatarra en las colinas del Seelow en el mismo espacio temporal. Alto precio a pagar por un promontorio de apenas 50 metros de altura.

La brutalidad del frente ruso recogida en una instantánea.
Sin duda, Seelow, el penúltimo resplandor del frente ruso, donde casi cualquier batalla se saldaba en miles de muertos. Así era el frente ruso, el más salvaje de la Segunda Guerra Mundial. El frente decisorio de la contienda.
..
A modo de comparativa, para que el lector se haga una idea de la brutalidad del frente oriental y reflexione acerca de ello, por citar un par de ejemplos, en Okinawa (frente del Pacífico) murieron unos 120.000 soldados en tres meses de combate y en Montecassino (Italia) fallecieron alrededor de 75.000 soldados en cinco meses de lucha.

Huellas de la Historia en una estación cercana a Seelow (Fotografía de mi colección).
Estimado lector, después de haberle hecho revivir lo que fue uno de tantos episodios en el frente ruso, imagínese en medio de aquel salvajismo perpetrado por seres humanos…
..
¿Hubiésemos sido capaces de sobrevivir?
..
¡Comparte si te gustó!
..
Ⓟ y Ⓒ Daniel Ortega del Pozo
..
PD: si quieres saber qué ocurrió después, de un modo ameno y novelado, te animo a leer mis libros sobre la Batalla de Berlín
..

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.